Tenemos una presidencia bicéfala. Y de esas dos cabezas no se hace una. Ambas seseras no saben ni pueden conciliar con el gobierno estadounidense en los momentos más tensos que ahora sufre la relación de ambos vecinos. Por el contrario, agudizan la tirantez.
Claudia Sheinbaum minimizó a Donald Trump en su belicoso discurso de este domingo 31 de mayo y, todavía peor, en su mentiñera del día siguiente al apuntar con vehemencia que una supuesta “ultraderecha” hace lo que le da gana con México, sin que el mandatario estadounidense meta siquiera las manos.
López Obrador, en una carta difundida la noche del miércoles, fue todavía más lejos y en cuatro cuartillas casi escribió que a la Casa Blanca regresó un Trump que para él es irreconocible, distinto, pues ahora es un viejo chocho al que sus colaboradores hacen pendejo.
AMLO miente –lo cual no es extraño en él-- cuando asegura que cuando ambos coincidieron en los Ejecutivos de los respectivos gobiernos se llevaron a todas margaritas.
Cierto que el neoyorquino se duerme en las reuniones de gabinete, pero quien verdaderamente chochea es el tabasqueño. ¿Acaso ya s le olvidó todo lo que Trump lo obligó a hacer? ¿Se le borró que presumía que los había “doblado” y muy rápidamente tanto a él como a su entonces canciller Marcelo Ebrard, al obligarlos a aceptar que México fuese receptor de migrantes de nacionalidades diferentes a la nuestra?
¿Ya no se acuerda López de haber ido a la Casa Blanca a hacer campaña en favor del republicano, misma que ambos perdieron? ¿Y como se vio obligado a retardar la felicitación oficial al ganador Joseph Biden para no enojar al derrotado?
Soberbia y presunción están presentes en el texto, pues enumera los supuestos éxitos de su relación con Trump, llama la atención que seleccione precisamente los temas que hoy representan mayores problemas para Claudia Sheinbaum: TMEC, aranceles, trabas a exportaciones disfrazadas de medidas sanitarias y acusaciones contra funcionarios mexicanos en Estados Unidos, destacando el caso Cienfuegos.
¿Solo éxitos de AMLO?
Refleja una necesidad de demostrar que, según él, a él todo le salió bien. El mensaje puede ser para Claudia. Esta impresión se refuerza cuando presume cómo le “solicitó” a Trump revisar las pruebas contra Cienfuegos y éste accedió, algo que hoy claramente no está sucediendo con Rocha.
Pero así soberbio como es el peor de los hijos de Macuspana, también presume que aconsejaba al magnate inmobiliario, sobre todo cuando éste le consultó (jajaja) su decisión de catalogar a los narcos como terroristas, y como se opuso porque prosiguió con su concepción de que los delincuentes “también tienen derechos humanos”.
Si en su homilía dominical la sacerdotisa Sheinbaum omitió nombres, AMLO no se los guardó, pues aludió a Marco Rubio como el supuesto titiritero secreto y perverso detrás del cambio de postura de Trump.
En la carta también se lee que Trump está manipulado por un equipo de "inexpertos, resentidos y fanáticos, que no son precisamente hombres de Estado" y que ya no ejerce su liderazgo de manera directa.
A diferencia de su calificación a Donald, Andrés Manuel no se hace pendejo y al referirse a la inminencia de las elecciones de medio término en Estados Unidos advierte que la crisis escalará y que algo peor está por llegar.
¿Más retiro de visas a los jerarcas del Movimiento de Resentidos y Narcos (Morena)? ¿” Balconeo” a otros gobernadores, además de Marina del Pilar Ávila, Rubén Rocha, Alfonso Durazo, Américo Villarreal Jr.? ¿Sabe AMLO quiénes más están en la lista ya entregada a Palacio Nacional?
¿Lo peor está por venir?
En redes se lee una “Reflexión” sobre esta inusitada carta de López Obrador, quien había dicho que sólo saldría de su supuesto retiro de la vida pública –en la que sigue participando activamente-- si la soberanía nacional estuviera en peligro.
Pero para defender esa soberanía era necesario que apareciera en la carta su obsesión en contra de Felipe Calderón. “Incluso en una carta sobre Trump, Estados Unidos y Sheinbaum, AMLO termina regresando a Calderón.
“Dice que Sheinbaum es la mejor presidenta de México de ‘nuestro tiempo’; sin embargo, es la única en la historia. Es decir, ¿se considera a sí mismo como el mejor presidente varón de nuestro tiempo?”.
Pese a decirle que es una especie de papa enterrada, el habitante de Casa “La Chingada” “intenta manipular a Trump utilizando una vieja técnica de persuasión: describir positivamente sus características y motivaciones morales con la esperanza de influir en su comportamiento.
“Y dentro de ese mismo intento de manipulación aparece quizá lo más relevante de toda la carta: la advertencia sobre una crisis económica y de bienestar social. Un escenario así sólo podría ocurrir —por influencia atribuible a Estados Unidos— si se rompe o colapsa el T-MEC.” ¿Qué información tendrán el gobierno y él, pero aquí parece estar revelando lo que todos sabemos: que la permanencia del Tratado está colgada de alfileres.
“De igual forma, lo más atrevido de la carta ocurre cuando habla de los 40 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos. El expresidente parece lanzar una amenaza velada sobre un posible llamado a desestabilizar a Estados Unidos a través de los migrantes mexicanos que, según la cita de Calle 13 que extrañamente incorpora, ‘quieren a su patria como a su madre’.
“En los calificativos finales, parece que alude tanto a Marco Rubio como a diversos opositores mexicanos, entre ellos Ricardo Salinas Pliego.
“Algo muy grave ocurre que no sabemos los mexicanos, para que el ex se atreva a publicar una carta de este tono, que incluye críticas, acusaciones y amenazas veladas dirigidas a Donald Trump y a su entorno.”
A grado tal que, como represalia infantiloide, considera al mandatario estadounidense como un viejo al que hacen pendejo.
Indicios
Ghaleb Krame, el experto investigador, publicó muy temprano la mañana de este jueves su Análisis político-discursivo de la carta de AMLO del 3 de junio de 2026 en el que concluye que “el análisis multidimensional de la carta confirma su naturaleza como instrumento político de alta precisión. Sus fortalezas son la coherencia retórica, la densidad intertextual y la arquitectura de audiencias múltiples; incluyendo la sexta audiencia no declarada: el Alto Mando del Ejército. Sus debilidades son las omisiones estructurales (García Luna, problema interno del narcotráfico, ausencia de propuestas concretas) y la idealización selectiva de la relación con el primer Trump. La carta opera en el filo entre el testimonio político y la afirmación de hechos con consecuencias legales, una línea que AMLO cruza deliberadamente sabiendo que su condición de expresidente en retiro lo protege de cualquier consecuencia formal. Vista en el contexto de su escalada comunicacional desde octubre de 2024, no es una ruptura del retiro sino su culminación lógica. El núcleo más profundo del texto no es Trump. No es Sheinbaum. Es el Ejército: su lealtad, su autonomía frente a la presión exterior y su continuidad dentro del proyecto político de la 4T. Dado que la tensión bilateral con EU difícilmente se resolverá antes de noviembre de 2026, y que la presión sobre las instituciones armadas mexicanas seguirá siendo el eslabón más sensible, probablemente esta carta no será la última.” * * * Quedo agradecido por la lectura que le haya prestado a este Índice Político y, como siempre, le deseo ¡buenas gracias y muchos, muchos días!