La alcaldesa de San Cristóbal de las Casas, Fabiola Ricci Diestel, se encuentra en el ojo del huracán tras la difusión de imágenes en redes sociales donde sus hijos presumen dos automóviles Audi S5 como regalos de cumpleaños.
Cada vehículo tiene un valor aproximado de 1 millón y medio de pesos, sumando un total cercano a los 3 millones de pesos, lo que ha generado cuestionamientos sobre el origen de los fondos, especialmente considerando que el salario mensual de la alcaldesa es de alrededor de 112,000 pesos.
La polémica se intensificó cuando las publicaciones coincidieron con reportes que vinculan al municipio con una presunta "narconómina" atribuida al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), donde San Cristóbal aparece recibiendo pagos mensuales de 50,000 pesos bajo conceptos como "Secretaria San Cristóbal" y "Municipio San Cristóbal".
⚠️ San Cristóbal de las Casas
— Emeequis (@emeequis) March 6, 2026
Los hijos de la alcaldesa Fabiola Ricci muestran en redes dos autos Audi.
???? El municipio está señalado en la supuesta “narconómina” ligada a “El Mencho”.#Chiapas #CJNG #ElMencho #Política https://t.co/SRJ0NayV9V
En respuesta a las críticas sobre los autos, la alcaldesa morenista explicó que no pertenecen a sus hijos, sino que son prestados por su abuelo paterno, Elio Ricci.
Pero este incidente no es aislado en el panorama político mexicano, donde alcaldes y exalcaldes han sido protagonistas de escándalos similares por actos de corrupción y explicaciones cuestionables que desafían la lógica de sus ingresos públicos.
Uno de estos casos, es el de Fidel Arce Santander, exalcalde de Epazoyucan, Hidalgo, emanado del PRI, que fue sentenciado a 8 años de prisión por desviar más de 14 millones de pesos mediante obras ficticias durante la pandemia de COVID-19. Su explicación inicial de que los fondos se usaron en insumos médicos urgentes resultó falsa, revelando un patrón de simulación de contratos para enriquecimiento personal.
De igual manera, el morenista Luis Enrique Cadena, exalcalde de Nopala de Villagrán, enfrenta cargos por malversar cerca de 72 millones de pesos en supuestas obras de remozamiento de caminos y fumigación, todo respaldado por documentación falsa. Su defensa alegó necesidades emergentes por la contingencia sanitaria, pero investigaciones mostraron que los recursos terminaron en cuentas personales, permitiendo un estilo de vida lujoso incompatible con su salario municipal.
Elías San Juan, exalcalde priísta de Yahualica, Hidalgo, desvió más de 29 millones de pesos a través de empresas fantasma para obras e insumos médicos; su justificación de que los contratos eran legítimos y necesario, se derrumbaron al descubrirse que las compañías no existían, destacando una desfachatez similar al negar evidencias claras de corrupción para beneficio familiar y personal
Otro caso similar fue el de Felipe Juárez Ramírez, exalcalde de Huautla, Hidalgo, del Partido Encuentro Social, quien transfirió más 26 millones de pesos a una empresa en Oaxaca por insumos falsos y rehabilitación de caminos; argumentó que los pagos eran por servicios prestados en tiempo récord, pero la realidad mostró un esquema de lavado que financió lujos excesivos.
El exalcalde de Tepeji del Río, Hidalgo, Salvador Jiménez Calzadilla, solicitó más de 40 millones de pesos en convenios ficticios durante la pandemia, alegando apoyos para infraestructura crítica. Actualmente se encuentra en prisión preventiva, ya que no ha podido justificar los gastos desproporcionados durante su gestión.
Asimismo, al presidente municipal de Pichucalco, el morenista Andrés Carballo Córdova, se le acusa de haber utilizado recursos públicos del ayuntamiento para adquirir un automóvil de lujo y regalarlo a su padre, facturándolo como un gasto oficial del municipio. Las críticas en redes sociales y medios locales destacan que el vehículo fue cargado al erario público, lo que contradice la política de austeridad republicana promovida por el partido en el poder.
Expertos en transparencia advierten que tales actos no sólo perpetúan la impunidad, sino que fomentan un ciclo de desfachatez en el poder local.