Mientras crecen las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y varios países europeos por la insistencia del presidente Donald Trump en anexar la isla de Groenlandia, se ha abierto una discusión inédita en el mundo del futbol internacional sobre el impacto que esto podría tener en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
???????????????????????? | AHORA: Trump: "Solo pedimos Groenlandia: plenos derechos, título y propiedad. Porque se necesita la propiedad para defenderla. No se puede defender con un contrato de arrendamiento.
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) January 21, 2026
Primero: legalmente, no es defendible de esa manera, en absoluto.
Segundo:… pic.twitter.com/txKhpPZDwe
De acuerdo a diarios como Bild en Alemania y The Guardian en Inglaterra, líderes políticos y aficionados en Europa consideran que una anexión forzada del territorio violaría el derecho internacional y representaría una grave afrenta a la soberanía de Dinamarca. Ante esto, ha surgido la idea de “castigar” políticamente a Washington no participando en el Mundial si el conflicto no se resuelve pacíficamente.
En Alemania, algunas figuras políticas han sugerido incluso la posibilidad de retirar a su selección como medida extrema. Aunque el gobierno alemán ha dejado la decisión en manos de la Federación Alemana de Futbol (DFB) y de FIFA, encuestas muestran que casi la mitad de la población apoyaría un boicot si Estados Unidos ocupa Groenlandia. Esta postura refleja la fuerte oposición que existe en parte de Europa hacia las tácticas de Trump en este caso.
CRECE EL BOICOT…El polémico periodista sugirió a Italia, España, Francia, Noruega, Inglaterra, Portugal, Alemania y Países Bajos a boicotear la Copa Mundial de 2026 durante las negociaciones arancelarias con el presidente estadounidense Donald Trump. pic.twitter.com/eXHpgfgY4f
— José Valdés (@DMacullen27467) January 21, 2026
Sin embargo, no todos los países europeos están de acuerdo. Por ejemplo, Francia ha declarado que por ahora no contempla un boicot al Mundial, prefiriendo separar el deporte de la política, aunque algunos legisladores han señalado que la idea debería considerarse si el conflicto continúa escalando. Esto evidencia que la posibilidad de retirada no es un hecho, sino un debate abierto con posturas encontradas.
En medio de esta incertidumbre, la propuesta de trasladar partidos o incluso convertir a México y Canadá en las sedes principales del Mundial ha comenzado a circular entre analistas y algunos políticos críticos de la situación. La idea no es oficial ni respaldada por la FIFA, pero forma parte de un discurso más amplio sobre cómo aislar diplomáticamente a Estados Unidos en el ámbito deportivo si sus políticas amenazan la estabilidad internacional y las normas de respeto entre naciones.
Mientras tanto, los aficionados también han expresado su descontento con la forma en que se vinculan la política y el deporte. En varias partes del mundo se han iniciado peticiones y protestas simbólicas contra la celebración del Mundial en Estados Unidos si no se respeta el orden internacional en torno a Groenlandia.