Con la entrega de la medalla por el Nobel de la Paz al presidente Donald Trump, la líder opositora María Corina Machado recordó al mundo la cara oculta de este galardón: la administración de la guerra. En los últimos 25 años, la entrega del Nobel de la Paz atravesó una serie de controversias ante figuras como el expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien autorizó ataques en Medio Oriente.
Frente a las guerras e intervenciones que marcan la segunda mitad de la década de 2020, la medalla de la paz para el mandatario estadounidense generó polémica no solo por el hecho de no ser el destinatario oficial sino también por las razones que Corina Machado apeló en torno a su gestión militar. Según declaraciones del presidente de Estados Unidos y documentos de la Casa Blanca, la administración estadounidense busca incrementar el gasto de defensa en 50%, equivalente a 1.5 trillones de dólares.
Barack Obama y la injerencia de Estados Unidos en Medio Oriente
Tras el giro administrativo por la victoria del Partido Demócrata, la presidencia de Obama recibió el premio Nobel de la Paz en 2009. En la opinión de la junta directiva del galardón internacional, el expresidente de Estados Unidos aportó una era de diplomacia y defensa de los derechos humanos.
Desde las iniciativas de interés social, hasta la oposición a las intervenciones armadas de sus predecesores, Obama ganó el Nobel en un contexto geopolítico con la mira en Medio Oriente. No obstante, la política exterior del máximo representante federal demócrata fue selectiva en materia de geopolítica con países como Egipto y Libia, donde respaldó la intervención militar. Cifras consultadas de la Universidad de Harvard señalaron que la administración de Obama autorizó 563 ataques con drones, cuyo saldo fue de 3 mil 797 asesinatos en Pakistán.
Controversia por venta de armas y modificaciones sobre la gobernanza: el caso de la Unión Europea
En 2012, la Unión Europea (UE) recibió el galardón de la paz con motivo de los proyectos de intervención para la paz en zonas designadas como conflictivas por la comunidad internacional. Asimismo, autoridades europeas revelaron que donaron el premio de 930 mil euros a los niños de países bajo condiciones precarias, principalmente por falta de acceso a la educación.
No obstante, la condecoración ocurrió en un momento polémico para el continente europeo por su involucramiento en Afganistán y el mercado de armas. De acuerdo con el Decimocuarto Informe Anual sobre el Control de las Exportaciones de Tecnología y Equipo Militar, la Unión Europea autorizó la exportación de 37 mil millones de euros en armas.
Por su parte, la Comisión Islámica de Derechos Humanos señaló que la presencia de Europa en la crisis de Afganistán desestabilizó el territorio a partir de la imposición de subsidios, fronteras y modelos de gobernanza donde las elites afganas controlaron la administración interna del país. Junto con la influencia de Estados Unidos, los actos de la UE esta región y otras de Medio Oriente recordaron el pasado colonial del continente, especialmente desde la influencia de países como Alemania, Francia, y Reino Unido.